La reciente información sobre la situación financiera que enfrentaría el Instituto Nacional de Vías (Invías), con compromisos pendientes por cerca de $691 mil millones y más de 23.000 solicitudes de intervención en vías rurales sin atender, enciende una alerta sobre la necesidad de fortalecer la planeación, la continuidad institucional y la capacidad de ejecución en uno de los sectores más importantes para la competitividad y la conectividad del país. Estas cifras reflejan desafíos que trascienden un periodo de gobierno y que requieren respuestas técnicas, oportunas y sostenibles.
Desde la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI) consideramos fundamental que el Estado garantice la estabilidad administrativa, financiera y técnica de las entidades responsables de la infraestructura nacional. Las obras viales y los proyectos estratégicos no pueden verse afectados por incertidumbres presupuestales o retrasos que comprometan la movilidad, el desarrollo regional y la calidad de vida de miles de comunidades, especialmente en las zonas rurales. La infraestructura debe ser entendida como una política de Estado que trascienda los cambios de gobierno y cuente con mecanismos que aseguren la continuidad de los proyectos.
Como gremio con más de un siglo de experiencia al servicio del desarrollo de Antioquia y del país, la SAI expresa su preocupación por la gestión de las entidades encargadas de la infraestructura y reitera su disposición para aportar conocimiento técnico, promover espacios de diálogo y contribuir a la construcción de soluciones que permitan fortalecer la planeación, la ejecución y el seguimiento de los proyectos públicos. La ingeniería y la arquitectura deben seguir siendo herramientas fundamentales para garantizar decisiones responsables y un desarrollo sostenible para Colombia.