En la Cámara de Comercio de El Poblado, se presentó oficialmente uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos que se han planteado en el país en las últimas décadas: el corredor ferroviario que busca unir el mar Caribe con el océano Pacífico a través de una línea férrea de aproximadamente 240 kilómetros de longitud, distribuida en partes iguales entre los departamentos de Antioquia y Chocó. El evento contó con la participación del gobernador de Antioquia, autoridades regionales, representantes del sector productivo, expertos en transporte y logística, y actores gremiales, entre ellos nuestra organización, que estuvo presente como cuerpo consultivo del departamento y como actor estratégico para la discusión técnica y la visión de largo plazo del proyecto.
La iniciativa, que se encuentra en una fase temprana de estructuración, hace parte de la apuesta nacional por la reactivación del modo ferroviario como eje de competitividad, sostenibilidad y conexión intermodal. El trazado propuesto permitiría articular los sistemas portuarios del Caribe y el Pacífico, reducir tiempos y costos logísticos, y posicionar a Colombia como un nodo estratégico en el comercio internacional, especialmente frente a los flujos de carga que hoy dependen casi exclusivamente del transporte carretero y marítimo de largo recorrido. Durante la presentación se destacó que el corredor no solo tendría un impacto en el transporte de mercancías, sino también en el desarrollo territorial, la generación de empleo y la integración regional de zonas históricamente marginadas.
Para Antioquia, el proyecto representa una oportunidad clave para fortalecer su salida logística hacia ambos océanos, potenciar el desarrollo del Urabá antioqueño y consolidar su papel como eje industrial y productivo del país. Para el Chocó, el ferrocarril se perfila como una alternativa de transformación estructural, capaz de dinamizar su economía, atraer inversión y mejorar la conectividad de un territorio con enormes retos sociales, pero también con un alto potencial ambiental y estratégico. No obstante, durante el encuentro también se subrayó que una obra de esta magnitud exige rigor técnico, planeación responsable y una articulación estrecha entre Nación, regiones, sector privado y comunidades.
Entre los principales desafíos que enfrenta el proyecto se encuentran la complejidad del terreno, la necesidad de estudios de prefactibilidad y factibilidad técnica, ambiental y social, así como los procesos de consulta y concertación con las comunidades étnicas y locales que habitan el área de influencia. Asimismo, será fundamental garantizar que el corredor ferroviario se integre de manera eficiente con otros proyectos estratégicos, como los puertos del Caribe, el sistema férreo nacional y los corredores logísticos existentes, para asegurar su viabilidad económica y su sostenibilidad en el tiempo.
La presentación realizada ayer marca, así, un primer paso visible hacia la materialización de una idea que ha estado presente en la historia del país durante más de un siglo: conectar los dos océanos a través del territorio colombiano. Más allá de la obra física, el proyecto ferroviario interoceánico plantea una discusión de fondo sobre el modelo de desarrollo, la competitividad regional y el papel de la infraestructura como motor de integración, equidad y crecimiento. Desde nuestro rol como cuerpo consultivo y como actores fundamentales del sector, seguiremos acompañando este proceso, aportando análisis técnico, visión estratégica y una mirada de largo plazo que permita convertir esta iniciativa en un proyecto de país.